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  • Foto del escritorÁngeles Barragán Galán

¿Por qué es tan importante aceptar a nuestros hijos incondicionalmente?



No sé si te habrás dado cuenta, pero es muy común que las personas intenten cambiar a los que tienen a su alrededor. Cuánto más cercano, más se intenta. Tendemos a querer que las cosas sean ideales para sentirnos bien.


Uff, menudo tema, ¡el ideal!


Sí, parece que si lo que tengo al lado es ideal, entonces yo también adquiero valor. Si mi pareja es ideal y me ha elegido a mí, entonces es que yo soy maravillosa. Así es que tengo que cambiarle permanentemente para que sea ideal y yo también.


Esta es una forma de alimentar la autoestima, aunque ciertamente complicada e inestable. No te la recomiendo. Buscar el ideal no merece la pena. No existe.


Pero ¿hay otra forma de tener la autoestima alta?


Sí ¡a través de la aceptación incondicional!


Y ¿Cómo se aplica esto a nuestros hijos?


Una de las grandes preocupaciones de los padres es que sus hijos tengan buena autoestima. El problema es que no nos damos cuenta de que es imposible que la tengan si no permitimos que sean ellos mismos.


Hay mil formas sutiles en las que podemos caer en esto sin darnos ni cuenta. Por ejemplo, cuando no queremos que se mueva tanto y se esté “sentadito en su silla”, cuando queremos que sea un “gran lector”, aunque lo que le interesan son los deportes, cuando queremos que se peinen o se vistan de una determinada manera porque creemos que es lo correcto, cuando queremos que sean amigos de los niños que a nos gustan, cuando queremos que estudien lo que a nosotros nos parece que tendrá más salidas profesionales……


¿No te parece que el mensaje que reciben de nosotros es que no son suficiente con cómo son?

¿Se puede tener así alta la autoestima?


Definitivamente no.


Para tener la autoestima alta no hay que ser ideal.


Para tener la autoestima alta sólo hace falta sentir que es suficiente con ser como uno es.

Sólo así se puede crecer confiado y seguro de uno mismo.


Y cuando uno crece confiado y seguro de uno mismo, entonces puede desarrollar todo su potencial.


Así de simple.


Potenciemos lo que tienen nuestros hijos. Dejemos de enjuiciar cómo son y tratemos de conocerlos y comprenderlos.


Te aseguro que es una herramienta esencial que evita caer en peleas, discusiones, malas caras y malas contestaciones, tensiones y fricciones que no conducen más que a enturbiar la relación con ellos, que sólo generan una distancia que luego no sabemos bien cómo salvar y que nos duele en lo más profundo, porque en realidad, nosotros sólo queríamos lo mejor para ellos.


¡Usa esta herramienta tenga tu hijo la edad que tenga, y comprueba sus resultados!


Hay muchas herramientas más, que no sólo van a permitirte ser el padre y la madre que verdaderamente siempre has querido ser, sino que además van a servirte para aplicarlas a ti mismo y a los demás, porque al fin y al cabo los niños, los adolescentes, los adultos, somos todos seres humanos y hay muchas cosas básicas que todos necesitamos.


Si te interesa profundizar en ello, hablemos. Estoy deseando que estos conocimientos lleguen a cuantas más personas mejor, porque creo que el camino de la educación de los hijos es un proceso que nos permite “Crecer con ellos”.


Hablemos:

No olvides rellenar el formulario:

Ángeles Barragán Galán

Psicóloga Clínica, Coach Familiar

y Orientadora Escolar Col. M-8939




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